"FANTASMAS", Shairan Belegui
Los primeros fueron mis amigos. Volvieron una madrugada de noviembre, aunque ninguno de ellos sabía que estaba muerto. Yo sí. Los escuché subir la escalera como antes: uno detrás del otro, empujándose, riéndose bajito para no despertar a los vecinos. Después fueron directo a la sala. Cambiaron el disco que yo había dejado puesto, prendieron un porro y llenaron de hielo los vasos. No los vi. Nunca los vi. Pero reconocí sus pasos, la manera en que uno arrastraba el pie izquierdo y el golpecito de las uñas del otro contra el vaso cuando esperaba que le sirvieran. Me quedé en la cama hasta que escuché mi nombre. Entonces bajé. Estaban donde siempre. O donde siempre habían estado. Desde aquella noche comenzaron a venir de vez en cuando. Siempre después de medianoche. Nunca hablaban de su muerte. Nunca preguntaban por el tiempo que había pasado. Llegaban, ponían música, bebían ron y se iban antes del amanecer. Yo tampoco preguntaba. Una noche dejé sobre la mesa el vaso de uno de ellos. A la ...








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