"Mía y suya", Rocío Citlalli Lemus Melena
Es la mejor decisión. ¿Quién pone en listas las buenas y malas decisiones de la vida? Estaba ahí, con unas intensas ganas de ser mía y suya. Mía, siendo una elección que yo tomé; suya, porque así también me gustaba ser doblada, con la gracia de sentir su ansiedad apretándome la cintura contra su cuerpo, intenso y desaforado. Siendo objeto total de un deseo que no me pertenecía, pero me hacía sentir exquisita.
Muérdeme con ese arranque tuyo por mí; acariciar no va contigo, pero tampoco sé si va conmigo. Me llena de ganas verte así, con la sed: la sed que te prohíbo o te doy.
Quién fuera una bestia y quién una princesa... corrompiéndome, sí, o corrompida siempre estuve. Me ves frágil e inocente, pero conozco más de mí de lo que nadie puede venir a enseñarme.
Sé cómo llegar a florecer en el éxtasis de un orgasmo sin necesitar de ti; tú bebes de mí con la feroz idea de un hombre que cree saber complacer instintos salvajes. ¿Lo sabes?
Me enciende la piel el deseo de tu mirada, me gusta callar en medio de quejidos, y quizá por ahí no va, pero tú estás vacilando. Ya no puedes más y, entonces, te veo jadeante; yo no estoy ni cerca del fenecer, pero tú lo haces. ¿Qué pasa conmigo?
Estoy disfrutando tanto... ¿Qué cosa? Tus latidos, tus jadeos y tus gemidos. Me gusta; me imagino ahí, en la cúspide de ese delirio por mí. Estoy trastocada. No sé... insisto: no necesito de ti físicamente para llegar hasta allá, pero sé que necesito ser ese objeto de deseo para ti.
No me inhibes, me desbordas. Me sé tus puntos débiles, me gusta suspirar junto a tu oído: «Soy tuya, me gusta, no te detengas». Me presto a ser complaciente y complacida en el fortuito acto del placer.
Estás tenso, no te perteneces.
Entonces me apropio de ti con plena consciencia. Te vuelves puro instinto. Tu sudor corre por la frente, las venas saltan de tu cuello, aprietas los labios, pujas, gimoteas y te desplomas.
¿Terminaste?
Me acomodo en tu pecho y no encuentro más. Te endulzo con el sí. Estoy atada a tu deseo, no sé decir que no, no quiero decir que no. ¿Cuánto más has de ocupar ese lugar?
Rocío Citlalli Lemus Melena
(Puruándiro, Mich., 1996). Licenciada en Periodismo por la Universidad de
Morelia (UDEM), con especialidad en Periodismo Político. Se ha desempeñado como
corresponsal de noticias para el portal IDIMEDIA y, posteriormente, como jefa
de Educación Cooperativa en Alianza Caja Popular Cerano.
Apasionada
por la escritura, las historias humanas y lo cotidiano, encuentra en las
palabras una forma de explorar las emociones y las zonas grises que habitan en
las personas; es una amante de los contrastes. Busca, más que respuestas, las
palabras correctas para preguntas difíciles. Actualmente desarrolla proyectos
personales de escritura mientras vive una de las etapas más significativas: la
maternidad.



Me encanta la forma en como va llevando a la toma de control y disfrute. Quizá un poco de duda pero eso lo hace humano. Su escritura es muy honesta.
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